La agenda y la boleta
son el mismo sistema.
Casi todos los software de agenda del rubro no emiten en Perú. Terminas con dos programas y una recepcionista copiando de uno al otro.
La agenda es lo fácil. Lo caro pasa después: la sesión que ya se cobró, el paciente que no vino, la profesional que se va con su cartera.
La profesional agenda por su WhatsApp personal y lleva sus fichas en su cuaderno. El día que se va, sus pacientes se van con ella, y en el sistema no queda ni el historial.
La agenda no emite. Al terminar la atención, alguien abre el facturador, vuelve a escribir el nombre, el documento y el monto, y reza por no equivocarse en el DNI.
Vendiste diez sesiones en enero. En agosto nadie sabe cuántas quedan por dar, ni cuánto de esa caja es dinero que todavía no te ganaste.
No vino, no avisó, y ese bloque no se puede vender de nuevo. Sin recordatorio automático, el porcentaje de ausencias es un costo fijo que nadie mide.
Facturaste a la aseguradora en junio. ¿Ya pagó? ¿Cuánto está vencido? La respuesta suele estar en un Excel que alguien actualiza cuando se acuerda.
Cada fin de mes, revisar quién atendió qué para calcular comisiones. Una hora de trabajo y una discusión asegurada con alguien del equipo.
Agenda, ficha, paquetes, seguros y comisiones, sobre el mismo sistema que ya emite tus comprobantes.
Por profesional y por consultorio o equipo. Si intentas poner dos citas encima —de la misma persona o del mismo sillón— el sistema avisa y no guarda. Los estados van de reservada a confirmada, en atención y atendida, más no asistió y cancelada, así el ausentismo deja de ser una sensación.
Y hay un enlace público para que el paciente reserve solo, con las reglas que tú pongas: horario del día, anticipación mínima y tope de días.
Normal: boleta o factura y a la caja del día. Con seguro: factura a la aseguradora por lo cubierto —que se va sola a cobranzas con sus días y sus recordatorios— y boleta al paciente por el copago. Con paquete: consume una sesión y no emite nada, porque ya se emitió al vender el bono. A cuenta: queda como saldo del paciente y los abonos van emitiendo.
El prorrateo entre lo cubierto y el copago lo hace el sistema, línea por línea.
Historial, evolución, indicaciones y receta en PDF con tu marca. Las notas clínicas se guardan cifradas: si alguien viera la base de datos, no puede leerlas.
Y la cartera deja de ser de quien atiende: cada cita queda con su profesional, cada atención con su autor, y un profesional no puede editar la atención de otro. Si mañana alguien se va, el historial se queda.
Producción y comisión por profesional, sin revisar la agenda a mano. Cuánto llevas cobrado en paquetes que todavía debes dar —esa es plata comprometida, no ganada—. Y el estado real de la cartera con aseguradoras: quién debe, desde cuándo y qué está vencido.
Los recordatorios de cita salen por WhatsApp 24 y 2 horas antes, y solo a quien dio su consentimiento. Es lo que exige la Ley 29733 y está puesto por defecto.
Este rubro está lleno de porcentajes sin fuente. Acá va lo que no tenemos.
Sirve para consultorio, dental, estética y spa: antecedentes, evolución, indicaciones y receta. No es una historia clínica electrónica homologada al RENHICE, no maneja interconsultas ni hospitalización, y no reemplaza al software de una clínica grande.
Puedes anotar hallazgos en la ficha, pero no hay visor DICOM ni almacenamiento de estudios. Si trabajas con imagenología, esa parte sigue en tu equipo o en tu proveedor actual.
Emitimos la factura por lo cubierto y llevamos la cobranza con sus vencimientos. Lo que no hacemos es enviar la liquidación por el portal de cada EPS ni verificar coberturas en línea: eso lo sigue haciendo tu equipo.
Más la reserva en línea con tu propio enlace y los roles de profesional y recepción, que ven solo lo suyo. No hay cobro por usuario ni por profesional adicional.
Plan Inicio más el módulo Clínica y spa. Sin cobro por usuario, sin instalación y sin permanencia. Si después necesitas facturar por WhatsApp, el asistente de IA o la inteligencia comercial semanal, el plan Negocio son S/249 y se cambia desde tu panel; ahí entran también las cobranzas con vencimientos y recordatorios.
¿Varias sedes o más de 2.000 comprobantes al mes? El plan Volumen son S/399 e incluye respaldo en tu propia nube. Ver todos los planes o cuéntanos tu caso.
Si falta la tuya, escríbenos por WhatsApp al 913 527 489.
¿Dudas con SUNAT? Lee nuestra guía sobre cómo emitir boletas electrónicas.
Sí. El rol profesional ve su agenda y sus atenciones, y no puede editar la de otro ni cobrar. Recepción agenda y cobra. El administrador ve todo.
Se guardan cifradas con una clave que vive solo en el servidor. Si dejas BillerPro, te las entregamos completas antes de borrar nada: la historia no se destruye sin entregarla.
Sí. Al venderlo se emite el comprobante; cada sesión consumida descuenta del bono sin emitir de nuevo, y ves cuántas quedan por dar y cuánto representan en dinero.
Sí, con un enlace público tuyo. Valida el horario del día, una anticipación mínima, un tope de días hacia adelante y que no se cruce con otra cita. Además tiene límite por IP para evitar reservas basura.
Sí. El catálogo con stock y el punto de venta ya vienen en el plan, así que la crema que se lleva la clienta sale en el mismo comprobante que su sesión.
Sirve igual: el módulo está pensado para consultorio, dental, estética y spa. Lo que cambia es cuánto usas de la ficha clínica, no el sistema.
Emitir ante SUNAT no se enciende con un botón: hay un trámite de por medio. Es corto, lo hacemos juntos, y preferimos que lo sepas antes de pagar y no cuando ya pagaste.
Tu panel queda listo al instante. Cargas tus productos, pones tu logo e invitas a tu equipo mientras tanto.
Lo haces tú, en 10 minutosUna videollamada de 30 minutos donde lo hacemos en tu pantalla. Es el único paso que no podemos hacer por ti: SUNAT exige que entres con tu Clave SOL.
Tú con tu Clave SOL, nosotros guiandoNumeración configurada, certificado instalado y tu primera boleta real con su CDR de SUNAT. De ahí en adelante es solo usarlo.
Lo hacemos nosotrosQue la Clave SOL la tenga tu contador y haya que coordinarla. Es la causa número uno de que una puesta en marcha de dos días se vuelva de dos semanas. Por eso lo preguntamos en el primer contacto y no cuando ya te vendimos: si es tu caso, invitamos a tu contador a la misma llamada y se resuelve igual de rápido.
Todo incluido en el plan. No cobramos implementación.
Crea tu cuenta, carga dos profesionales y agenda encima a propósito. Vas a ver por qué no te deja.
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